• De la docencia presencial a la remota: Entre lo urgente y lo importante.
  • Miriam Campos 26 may 2020
  • Hoy les traemos las reflexiones de la Prof. Dr. Karem Sánchez de Roldán. Doctora en Estudios del Desarrollo. Socióloga. Profesora Titular de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle. Cali, Colombia. Además Karem, desde 2003, colabora con las iniciativas de educación virtual del BID-INDES como tutora en el curso El Desarrollo y su Gerencia del Programa la efectividad en el Desarrollo.

                                                        

    "Leí, no sin cierto desconcierto, que algunas de las universidades más importantes del mundo no impartirán clases presenciales el próximo periodo académico, incluso alguna indicó que no lo harán sino en 2021.  Por su parte, presidentes de países latinoamericanos en sus alocuciones diarias sobre la evolución del COVID-19 en sus territorios empiezan a anunciar que la educación virtual o apoyada en Tecnologías de la Información y la comunicación (TICs) continuará durante junio y julio. Luego se explorarán fórmulas de alternancia entre lo presencial y lo virtual. Por ahora, no se avizora un retorno a la educación presencial tal como la conocimos hasta hace pocos meses.

     

    En la medida en que las circunstancias de contexto no parecen modificarse en el corto o mediano plazo la transición a la educación remota se convierte en obligación y en una urgencia. Y como entre lo urgente y lo importante lo primero relega a lo segundo, bien vale la pena discernir en todo este contexto qué es cada uno. Desde mi ángulo de observación, el ámbito universitario, creo que durante los pasados dos meses de confinamiento, lo urgente para las autoridades académicas de la institución donde laboro, para mis colegas y para mí ha sido encontrar los medios para reconectar con los estudiantes, dar cumplimiento a los programas de curso, asegurar la realización de actividades y evaluaciones que atestigüen el cumplimiento de los mínimos de aprendizaje y otorguen el pase al siguiente curso o nivel de formación.

     

    En la urgencia, hemos acudido a todos los recursos accesibles por medio de dispositivos electrónicos, computadores y teléfonos inteligentes. Para compensar la ausencia de la docencia presencial se ha hecho uso y abuso de las más variadas herramientas y aplicaciones-- Google Meet, Classroom, Zoom, Teams, Youtube, Facebook life, Instagram, Tweeter, Whatasapp y correo electrónico entre otros. En suma, lo urgente para las-os profesores ha sido transitar de la actividad docente presencial --a la que todos estábamos acostumbrados-- a la docencia asistida por las TICs, sin mayor beneficio de inventario. El angustioso afán ha sido tal que las sesiones de clases se convirtieron en eternas videoconferencias en tiempo real, con los mismos horarios establecidos ‘como si’ estuviéramos en el ámbito presencial, la asignación de tareas ‘como si todo siguiera normal’ con el consecuente agobio de docentes, estudiantes y familiares que en realidad viven en condiciones de una ‘nueva normalidad’ que no  acabamos de comprender ni de evaluar en sus consecuencias psicológicas, sociales y económicas para el individuo y la sociedad.

     

    Ahora bien, en las actuales circunstancias lo urgente ha sido resuelto. Habría que preguntarse en toda esta carrera contra el tiempo ¿Qué es lo importante en el corto, mediano y largo plazo en el ámbito de la educación virtual o en línea?  Ya se ha hecho énfasis en crear las condiciones físicas necesarias para hacer la transición a la educación remota: disponibilidad y acceso a equipos, conectividad y tecnología con el consecuente entrenamiento en el uso y alcance de estos recursos. Tarea dispendiosa y desgastante para quienes apenas se inician. Uno de los tantos desafíos a sobrepasar.

     

    Sin embargo, menos atención se ha dedicado al proceso educativo en sí y a las transformaciones de las dinámicas de enseñanza- aprendizaje implicadas en la transición de la docencia presencial a la enseñanza remota. Me refiero a los elementos fundamentales de lo que podemos denominar una pedagogía on-line. Una que supere la simple transposición de formas de ser y hacer de los presencial a lo virtual, en donde el docente accede a convertirse en guía y acompañante del proceso educativo y los estudiantes asumen con firmeza y energía su autonomía y determinación en el desarrollo formativo profesional.

     

    Esta crisis sitúa en las primeras líneas de prioridad la necesidad de pensar la educación y los procesos que involucra desafiando y poniendo en cuestión los hábitos y quehaceres que en la presencialidad  tienden a hacer del  acto educativo una rutina: los docentes enseñan, ‘dictan sus clases’ en los horarios y lugares asignados; los estudiantes asisten a sus clases asegurando con su presencialidad en el aula  un mínimo de cumplimiento en un proceso de aprendizaje cuyo mayor peso reposa en la actividad del docente.

     

    Llevar un plan de docencia presencial a uno de enseñanza remota o virtual supone así el desarrollo de competencias técnicas, pero también pedagógicas, de planeación, comunicación y motivación en las que se resignifican los roles de los participantes en el sistema del proceso educativo: los docentes, los estudiantes y las instancias organizacionales y administrativas en donde se alojan. De allí la importancia de la iniciativa #movingonline BID. "

     

    Karem Sánchez de Roldán


Comentarios

  • ESTEBAN LOPEZ JOSE - mié, 27 de may de 2020, 10:46
    Estoy muy de acuerdo con lo expuesto por la Dra.Karem, y desde mi praxis lo que he experimentado es que no estábamos preparados para afrontar esta situación y en la mayoría de los casos nos hemos ido adaptando alumnos-maestros. En la parte pedagógica le he pedido a mi alumnos una actitud de ética en nuestro trabajo lo comento por que veo como con el uso de las TICs, hay abusos y es mas difícil evaluar al alumno, en los próximos meses en México se considerar que la educación sera semi presencial, pero es urgente para los docentes capacitarnos y adquirir la infraestructura desde nuestros hogares para ofertar nuestro servicios educativos con calidad y eficiencia.
  • Elsa Lozano Rodríguez - mié, 27 de may de 2020, 22:35
    Doctora Karem, Retomo este párrafo suyo "Ahora bien, en las actuales circunstancias lo urgente ha sido resuelto"... Pero me pregunto ¿hasta qué punto esta urgencia ha sido evaluada?¿Sobre qué bases de esa (no hay) evaluación se deben tomar para construir lo importante si a duras penas se ha intentado hacer... para responder frente a esta situación coyuntural más no estructural? ?Se tiene que cumplir a toda costa... "Habría que preguntarse en toda esta carrera contra el tiempo ¿Qué es lo importante en el corto, mediano y largo plazo en el ámbito de la educación virtual o en línea? Ya se ha hecho énfasis en crear las condiciones físicas necesarias para hacer la transición a la educación remota: disponibilidad y acceso a equipos, conectividad y tecnología con el consecuente entrenamiento en el uso y alcance de estos recursos. Tarea dispendiosa y desgastante para quienes apenas se inician. Uno de los tantos desafíos a sobrepasar. Doctora Karem, pregunta bien interesante... Estamos retomando el regreso a las aulas sin, otra, preparación que las nuevas circunstancias ameritan. Estamos pedagógica, tecnológica y de comunicación con muchos interrogantes que debemos solucionar con calidad y eficiencia.