Estimadas y estimados miembros de la comunidad #Movingonline:
Les traemos la última entrada del blog del año de la mano de una nuestras tutoras del INDES: Fernanda Potenza. Esperamos que disfruten de la lectura y les sea de utilidad sus 7 aprendizajes inesperados que le trajo 2020.

Desde hace más de una década trabajo como docente en entornos virtuales de aprendizaje. Me he formado para hacer esta tarea y me he mantenido actualizada. Este año se planteó un desafío particular: mudar, en forma abrupta, la educación presencial a la virtual. ¡Pero yo ya era parte de lo virtual! No tenía de qué preocuparme, entonces… “Nada nuevo bajo el sol”. Sin embargo, sí hubo cosas nuevas… aprendizajes inesperados que me deparó 2020, a pesar de mi experiencia y preparación previa como tutora virtual. En este artículo les cuento al respecto.
¿Cuáles fueron mis vivencias, como tutora virtual, antes de 2020? Si bien he trabajado en diferentes organizaciones, tanto en el diseño como en la coordinación y tutorización de cursos, tomaré como referencia mi tarea en los cursos en línea tutorizados que tradicionalmente ofrece el INDES. Son capacitaciones de unas 5 semanas, para un máximo de 25 participantes por aula. Están dirigidos a funcionarios/as públicos/as y miembros de equipos técnicos que, por lo general, se desempeñan en diferentes áreas de gobierno, en los países de la región.
En abril de 2020, a poco de haberse lanzado la iniciativa #Movingonline, fui invitada a sumarme al equipo de tutores que estaría a cargo de cursos nuevos. Eran aquellos que el INDES ofrecería como apoyo a los docentes y equipos directivos de las instituciones educativas, para acompañarlos en la transición de lo presencial a lo virtual. Fueron cursos cortos (una semana de duración) y masivos (¡llegué a tener a mi cargo casi 300 participantes!). Además de compartir ideas y recursos, estuvieron orientados a mostrar de qué forma concreta se puede ejercer la docencia en la virtualidad, por lo que requirió de los/as tutores/as no sólo un seguimiento de la participación en foros y la revisión de trabajos escritos, sino también un ejercicio intensivo en cuanto a preparación y participación en sesiones sincrónicas (webinars) e incluso la producción de algunos recursos (audios y videos) que pudieran ser tomados como referencia por los/as participantes.
Por las características de estos nuevos cursos, esta experiencia como tutora me aportó nuevos aprendizajes. Y lo más importante, me ayudó a encontrar formas de mejorar mi desempeño como tutora en aquellos otros cursos en los que me desempeño habitualmente.
¿Y qué es lo que aprendí, concretamente? Aquí les cuento…
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El diseño del curso es fundamental para que el estudiante se sienta acompañado/a en su proceso de aprendizaje. Claramente, el acompañamiento resulta más fácil en cursos con 25 estudiantes, pero no es imposible en grupos mayores. Parte de este “sentirse acompañado/a” está dado por la estructura misma del curso: disponer instrucciones claras, ofrecer un mapa de ruta, dar a conocer los criterios que se usarán para revisar las actividades solicitadas. Si bien sabía de la importancia de todos estos aspectos, los cursos masivos me ayudaron a confirmarlo.
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La forma en que se establece la comunicación contribuye a la “personalización”, aún en cursos masivos. Gran parte de mis experiencias en la docencia se desarrollan en entornos virtuales, con estudiantes a quienes no llego a conocer personalmente. Sin embargo, nunca sentí que la relación con ellos/as fuera fría o distante. Los mensajes del docente, tanto escritos como orales, son esenciales para generar esa conexión, esa sensación de cercanía aun cuando nos separa la distancia y, en ocasiones, el tiempo. En los cursos masivos, la mayoría de las comunicaciones están pensadas para un amplio grupo de alumnos. Al escribirlas, es fundamental mantener la calidez y empatía que habitualmente surge en forma natural cuando se trata de mensajes personalizados.
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Accionar, antes que reaccionar, en las comunicaciones de seguimiento. En aquellos cursos con una duración de 5 o 6 semanas, el tutor usualmente crea los canales para que el estudiante envíe sus consultas, y luego espera a que éstas lleguen, en caso de ser necesario. En cambio, en los cursos cortos y masivos como los que se han ofrecido este año desde el INDES, hemos experimentado que se requiere más que esto. Como el tiempo apremia, es fundamental que el estudiante sepa desde el comienzo por qué medio enviar su pregunta, reduciendo el tiempo de búsqueda del canal adecuado. Esto me ha llevado a tomar la iniciativa en la comunicación, por ejemplo, enviando un mensaje a través del correo interno, de forma que tempranamente ese canal fuera conocido y quedara habilitado.
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Incluir sesiones sincrónicas puede ayudar a la motivación y a sentirse parte de un grupo. Si han tomado cursos en el INDES, seguramente ya sepan que insistimos en la idea de que, en el marco de un curso virtual, se debe pensar muy bien a qué se destinan los eventos sincrónicos. La constatación de su utilidad para generar “sentimiento de grupo” me hizo repensar la cantidad de webinars que realizo en mis cursos tradicionales, agregando nuevas instancias. También me ayudó a innovar en las dinámicas de esos encuentros: sabiendo que uno de los propósitos consiste en mantener la motivación, redirigí las propuestas para hacerlas más atractivas, despertando la curiosidad de la audiencia.
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“Hágalo usted mismo”. La experiencia de este año amplió mis fronteras en cuanto al tipo de recursos que pueden usarse, así como también respecto de la forma de prepararlos. En cursos previos, los recursos más frecuentes eran textos y algunos videos, en la medida en que hubiera disponibles sobre la temática que necesitaba desarrollar. La experiencia de este año me ayudó a perder miedos y a innovar en la producción de recursos que quizás puedan ser considerados “caseros”, pero no por ello menos efectivos. Una explicación en audio o la grabación de un video corto usando el teléfono móvil pueden ser fáciles de producir y de usar para, por ejemplo, dar la bienvenida al curso o plantear la apertura de un foro.
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La tecnología importa (¡y mucho!). Las instituciones cuentan con distintos tipos de plataformas para la enseñanza virtual. Pueden tener características y funcionalidades variadas, pero es fundamental contar con algún sistema que permita, en forma automática, conocer la situación de cada participante y que facilite el proceso posterior de comunicación individual, en caso de que haga falta. Por supuesto, la falta de estas posibilidades no inhabilita el seguimiento personalizado… pero será una tarea mucho más “artesanal”, que insumirá una cantidad adicional de tiempo, por lo que es recomendable tenerlo en cuenta.
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Enriquecer la experiencia personal, a través del intercambio colectivo. Por momentos, la tarea docente puede ser un poco solitaria, más aún cuando se la ejerce virtualmente. Esto sucede porque no existe el intercambio que espontáneamente se generaría al concurrir a una organización. Además, por lo general, no se suele destinar un tiempo adicional específico para esto. Para llevar adelante los nuevos cursos, en el INDES se organizó un cronograma de reuniones de seguimiento, por un tiempo máximo preasignado (no más de media hora). Durante estos encuentros se definieron y revisaron cuestiones operativas, pero también se generaron charlas espontáneas sobre diversos temas que, si bien partían de algún dato concreto observado en los cursos, se iba ampliando a partir de aportes y preguntas, para dar lugar a reflexiones más generales. Como los miembros del equipo vivimos en diferentes países y tenemos distintas formaciones y experiencias laborales, esos intercambios resultaron siempre muy enriquecedores… ¡tanto, que inspiraron algunas de las ideas que aquí comparto!
Quienes trabajamos en educación, sabemos que estos procesos conllevan enseñanzas y aprendizaje en múltiples direcciones. La experiencia vivida en 2020 me permitió aprender mucho, a partir del intercambio con mis colegas como así también con la enorme cantidad de personas que participaron de los cursos. Sin lugar a duda, este aprendizaje inesperado me permitirá mejorar mi labor a futuro.