• SAQUE SU KIT DE EMERGENCIA Y AUMENTE LA CALIDAD A LARGO PLAZO
  • Stella Porto 8 abr 2020
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    En las últimas semanas, mientras los educadores de todo el mundo y en todos los niveles se esfuerzan de manera heroica para tratar de seguir proporcionando formación a millones de estudiantes, nos hemos encontrado con una avalancha de recomendaciones de expertos y aspirantes a expertos. Algunas de estas recomendaciones intentan proporcionar un curso intensivo sobre todo lo que expertos del mundo del aprendizaje en línea han desarrollado a lo largo de décadas en términos de mejores prácticas. Muchas de estas recomendaciones son genéricas, asumiendo la existencia de recursos institucionales y el pleno acceso por parte de los estudiantes. En esta misma dirección, ha habido varios llamamientos para considerar este momento como una gran oportunidad para medir finalmente y a gran escala global la eficiencia de la educación en línea.

    Hay mucho que no funciona en estas recomendaciones y suposiciones. Como mencionó  Thomas J Tobin (2020),"el cambio repentino a la formación remota en respuesta a la pandemia de coronavirus no es comparable a las ofertas de cursos en línea en cualquier otro período". Esta distinción es tan crítica que muchos expertos en este campo se han pronunciado para hablar de 'instrucción remota'’ y no de aprendizaje en línea con el fin de dejar muy claro que este es un momento muy particular. ‘

    Mientras tanto, los más experimentados en el campo, con una larga experiencia en el entendimiento de que los estándares de calidad no se construyen de la noche a la mañana, reconocen que "la buena enseñanza en línea requiere diseño y prácticas intencionales que comparten algunas cuestiones con la enseñanza presencial, pero que también requieren cambios de mentalidad y de procedimiento significativos, tanto por parte de instructores como de estudiantes” (Tobin, 2020). De hecho, para aquellos que tienen experiencia y conocimiento, según la educación a distancia y sus pilares más fuertes, una buena enseñanza en línea requiere una "visión completa de los sistemas", como indican Michael G. Moore y Greg  Kearsley  en una de las obras  más importantes en este campo (Distance Education: A Systems View of Online Learning, 3ª edición). "¿Qué se puede hacer en la situación actual? ", es lo que se preguntan. Y la respuesta debe ser pragmática y estratégica, teniendo en cuenta que la crisis también está generando miedo y ansiedad tanto en los estudiantes como en los educadores. Paul LeBlanc (2020)  presenta un concepto muy útil del mundo del desarrollo de software: el Producto Mínimo Viable (MVP). El MVP se utiliza como referencia al software que contiene la funcionalidad mínima que se distribuirá a los usuarios finales. Al hacerlo, es posible obtener comentarios tempranos de los usuarios y lanzar un mejor producto en varias iteraciones a medida que pasa el tiempo. El MVP, en este contexto, significa que debemos estar centrados únicamente en los elementos básicos para la continuidad de la formación.  Con este enfoque, la idea es no tratar de ofrecer de la noche a la mañana el mejor programa en línea, sino proporcionar un medio para que los estudiantes avancen, crear un canal importante para la comunicación con los estudiantes y utilizarlo para mejorar en el futuro.  Este enfoque podría combinarse con la idea de sistemas a fin de abordar las necesidades inmediatas y proporcionar a las instituciones la comprensión de que deben prepararse para el largo plazo. En este momento, el enfoque tendrá que ser uno donde usemos todo lo posible para conseguir centrar nuestra atención en las necesidades de los estudiantes en un sentido holístico implementar todos los recursos disponibles dentro de nuestras organizaciones de la mejor manera posible. A medida que la solución de emergencia avance, considere entonces el sistema de manera completa: tecnología, diseño instruccional, apoyo académico, administración, gestión y políticas. La calidad vendrá de todos estos elementos trabajando juntos. Por suerte, hay una cantidad increíble de conocimiento disponible en la red. Hay organizaciones dedicadas a establecer estándares de calidad, proporcionar desarrollo profesional y compartir recursos, por lo que quienes comienzan en este camino ahora tienen dirección y directrices sólidas a seguir.

    Es con este espíritu que en el BID hemos construido la iniciativa #movingonline  #movingonline BID. Ella que entendemos que en este momento, la mayoría de instituciones tendrá que definir e implementar su propio MVP basado en su contexto, y sobre todo, asegurarse de que muestran atención a sus estudiantes en una situación tan difícil. La iniciativa presenta infografías que resumen los contenidos más importantes en las áreas de configuración del entorno virtual, de preparación de profesores y de comunicación con los estudiantes. Como parte de #movingonline, también ofrecemos varios cursos que cubren el diseño instruccional y la pedagogía del aprendizaje en línea. Queremos ponernos a su disposición para ayudarles durante este camino. Así mismo, también estamos proporcionando asesoramiento para proyectos de largo plazo, cuando los diversos componentes de su sistema de aprendizaje en línea maduren y respondan a las expectativas de la formación de calidad que esperan su alumnado.