• ¡Sigo siendo docente!
  • Miriam Campos 4 nov 2020
  • Mtra Rosalba Hernández        

    Ciudad, México.

    Noviembre, 2020

    Soy docente de educación superior, mi profesión de catedrática se volvió un centro de atención cuando llegó la pandemia del COVID-19, las escuelas ahora están cerradas y tenemos que recurrir a los recursos tecnológicos disponibles, con lo que sabemos, poco o mucho, es necesario salir airosos frente a este momento caótico.

    Es necesario replantear mi escenario, aplicar lo aprendido durante algunos años en la educación a distancia, y actualizarme a velocidad de la luz; puedo o no tener una gran cantidad de conocimientos acerca de la enseñanza de mi disciplina como profesionista, sin embargo, es hora de poner en marcha algo más: la creatividad.

    Me preguntaba cómo un estudiante mantendría el interés durante la sesión sincrónica, por medio de una videollamada, en el salón de clases, es uno de los retos del docente: la total atención del alumno en los contenidos y actividades. A partir de esta duda, recordé algunas cosas aprendidas en mis clases de universidad: utiliza la creatividad, infinidad de veces lo escuché de mis mentores, es necesario que aprendas a resolver problemas con los recursos que tienes.

    La clase no debe ser un encuentro (presencial o virtual) donde el alumno sienta que es un deber, estoy convencida que el momento donde nos sincronizamos (o nos vemos) es una buena oportunidad para experimentar ese intercambio de conocimientos, el aprender de todos y con todos, buscar integrarnos como equipo, es el espacio donde el estudiante es formado por su docente y transformado por el conocimiento.

    Mi labor como experta es provocar un ambiente de aprendizaje para que mis estudiantes logren crecer académicamente; a pesar del miedo, la incertidumbre, lo que pasa fuera del aula, aunque repercute en mis emociones y marca cambios trascendentales, ¡yo sigo siendo docente! Por lo tanto, mi tarea es buscar la mejor estrategia para que estos jóvenes y adultos sigan con su sueño de terminar una carrera universitaria y queden con un sabor amargo por estar “en línea” cursando sus asignaturas.  Ahora dependen de mi creatividad, del planteamiento que proponga para seguir estudiando.

    Activé mi pensamiento creativo en un momento de  crisis, y bueno, la creatividad sirve para dar respuestas a problemas, busqué recursos con los que podría hacer una clase sincrónica interactiva, dinámica y colaborativa, perdí el temor a no terminar los contenidos y empecé a activar a mis alumnos, poco a poco fui implementando la metodología del Aula Invertida, organizando las clases de tal manera que ellos se convirtieran en protagonistas de la asignatura, quitando el terrible riesgo de hacer una clase donde solo escuchen por  dos o tres horas a una docente y se distraigan a la menor provocación, recordemos que el lugar donde toman sus clases muchas veces no es el adecuado.     

    Utilizar la creatividad no es exclusivo de las disciplinas que tradicionalmente se creen, como las artes, este es para todos, buscar alternativas de solución es una tarea indispensable de las profesiones, como mentores es de gran relevancia enseñar con el ejemplo, y ahora es cuando podemos mostrar que un profesionista sabe responder ante múltiples e inesperadas situaciones.

    El resultado de experimentar la virtualidad, un tanto obligada, ha sido positivo, he experimentado otras formas de ser docente, buscar y echar mano de todo lo que hay en la red, diseñar un taller fuera de lo conocido para mí. He experimentado como docente la zona de aprendizaje, me he reinventado.

    ¿Qué puedo recomendar para dinamizar tus clases? Te diré desde mi experiencia:

    • Disfruta: el que llegues a tu sesión sincrónica con la mejor actitud. Transmite tranquilidad, mover los esquemas y empezar el proceso creativo necesita buen humor.
    • Busca: sé un buscador incansable. Muévete a nuevas páginas, recursos, herramientas que puedas utilizar para tu clase.
    • Une: los grupos ahora se sienten alejados. Debemos hacer actividades que los integren cómo equipo, quita la práctica de exponer y hazlos que compartan sus experiencias con los ejercicios, temas y convivencias; el que enseña contenido eres tú.
    • Afecto: usa la inteligencia emocional con más frecuencia. Todos estamos en procesos de cambios, algunos se acercan a la clase en medio de entornos de dolor, tristeza, preocupación o ansiedad. Un sencillo ¿cómo están? O un mensaje amable de los muchos que podemos encontrar en la red, puede hacer la diferencia. Es tan importante transmitir confianza como conocimientos.
    • Usa las manos: nos estamos llenando de tiempo frente a la computadora. Busca actividades que puedan hacer de forma manual, como un esquema o un apunte usando dibujos, eso relaja a los alumnos y estimula su creatividad, luego puedes compartirlo haciendo una galería de sus trabajos con fotos.

    Todo proceso requiere tiempo, dales tiempo, madurarán poco a poco con tu estilo de enseñanza, te aseguro que, si ellos ven una clase estructurada, responden con honestidad y responsabilidad, no necesitas sancionar o exigir.

    ¡Sigo siendo docente! Con pandemia, con enseñanza remota, a distancia, online o como le llamen, sin ver a mis alumnos, sin entrar al aula, ya casi 8 meses de ausencia, mi vocación no varía ya que es auténtica.

    Ten ánimo y confianza, puedes lograr ser un maestro que inspire y forme a la siguiente generación de profesionistas.