Al impulsar intervenciones para promover el desarrollo buscamos resolver problemas públicos complejos, tanto como los entornos políticos e institucionales a través de los cuales hemos de desenvolvernos.

El dinamismo y la velocidad que signan el cambio en esas situaciones, así como la imposibilidad de prever el sentido que adoptará ese cambio, lleva a que no exista hoja de ruta que, una vez trazada, podamos seguir sin necesidad de ajustar sobre la marcha el rumbo preestablecido.

El proceso de monitoreo está destinado a darnos las respuestas que necesitamos en cada momento. Pero no podremos hallar respuestas sin antes formular los interrogantes. El monitoreo deberá estar impulsado por las preguntas que quisiéramos poder respondernos. Ellas nos proveerán conjeturas sobre dónde debemos de ir a buscar la información.

Por todo ello, al finalizar el curso-taller, el participante habrá desarrollado o perfeccionado sus competencias para identificar y elaborar preguntas estratégicas capaces de orientar la búsqueda de información relevante sobre el curso que va adoptando la iniciativa, y para hacer de ello un esfuerzo selectivo y económico, acotando el universo de los datos requeridos.

Además, quien culmine el curso-taller también contará con un ejercicio de aplicación del enfoque estudiado al proyecto de su interés profesional. Ello será el fruto de haber discutido y analizado con el profesor del curso-taller y con sus colegas esa iniciativa de su interés.